¿Tienes una pre-ocupación constante, o un pensamiento continúo que acaba ocupándote mucho tiempo al día?
Estos pensamientos que pueden ser negativos o positivos no nos dejan vivir el momento presente.
Hoy te damos dos trucos sencillos para que puedas disminuir o eliminar la frecuencia de ese pensamiento.
Para soltar esos pensamientos que llevas continuamente en la cabeza:
-Agarra algo con una mano (por ejemplo una piedra) y tírala lejos y con fuerza e imagínate que junto a la piedra se va el pensamiento.
Si necesitas tirar varias piedras….¡¡no te cortes!!
Elimina también en tu lanzamiento los sentimientos de rabia, tristeza, preocupación, o miedo que te provoca ese pensamiento.
También puedes soplar el pensamiento o gritarlo.
-El pensamiento de preocupación, de juicio…etc, genera en nosotros emociones que se instalan energéticamente en nosotros o despiertan memorias ya instaladas en nuestras células.
Por eso vamos a ir al origen físico que es la célula y al origen no físico que es el pensamiento.
Coge un trozo de papel o folio y dibuja una célula de tu cuerpo en representación a todas y escribe o dibuja dentro de esa célula, el pensamiento o situación.
Después (en ese mismo papel u otro) dibuja ese pensamiento saliendo de la célula.
Después dibuja ese pensamiento fuera de la célula.
Y por último, dibújalo saliéndose del folio o papel.
Cuando acabes quema el papel.
Ejercicios prácticos y sencillos pero eficaces para dejar de gastar nuestra energía en un determinado pensamiento.
Si no puedes realizar estas prácticas, cuando te veas con esa cavilación en tu cabeza, canta una canción, baila, recita una poesía que te sepas, habla con una amig@… de manera que vayas disminuyendo el tiempo que ocupa ese continuo pensamiento para que deje de ser una constante y te ocupes de él sólo cuando haga falta.